jueves, 13 de noviembre de 2008

Kylie Minogue desplegará su sensualidad este sábado


La cantante australiana Kylie Minogue, una de las figuras más importantes del pop, visitará por primera vez la Argentina para presentarse este sábado en el Club GEBA.

Luego de 21 años de una carrera que inició cuando lanzó una versión del hit de Little Eva "Locomotion" (que se erigió en el single más importante de Australia en los 80), la bella artista debutará en Buenos Aires con un show que ofrecerá en el complejo ubicado en Marcelino Freire y Dorrego (a la altura de Avenida Figueroa Alcorta al 5500).

A partir de entonces, lanzó nueve álbumes, se presentó ante la realeza en Gran Bretaña y Europa, recibió discos de oro y platino, tres nominaciones al premio Grammy, fue honrada con numerosos premios y en el año 2000 participó en el cierre de los juegos Olímpicos.

Minogue, quien fue tapa de las revistas más conocidas del mundo, fue reconocida como la artista femenina más difundida en la radio del Reino Unido en la últimas dos décadas, según encuestas realizadas en el 2004.

Su último álbum, "X", el número 10 grabado en estudio, fue lanzado en 2007 y su primer single, "2 Hearts" lideró los charts en todo el mundo.

Quizás más reconocida en Estados Unidos por sus exitosos "Can't Get You Out of My Head" y "Love At First Sight," Kylie Minogue es un ícono del pop internacional.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

sábado, 8 de noviembre de 2008

Sophie Ellis Bextor anuncia su segundo embarazo


La cantante británica Sophie Ellis-Bextor anunció que ella y su marido, el bajista del grupo The Feeling, Richard Jones, esperan la llegada de su segundo hijo para el próximo mes de abril.

El anuncio fue realizado en su página web, donde señalaba que se daría un descanso entre marzo y abril, pues estaba esperando un nuevo hijo, algo que la llenaba de alegría.

Ellis-Bextor y Jones son padres del pequeño Sonny, de cuatro años.

Sophie, de 29 años, había comentado a comienzos de este año, que estaba desesperada por tener otro bebé, pero que lamentablemente su trabajo no se lo permitía por el momento.

Kylie Minogue: "Si no pudiera usar mi cuerpo no podría usar mi cabeza"

Es australiana, pero está radicada en Londres. Le dicen "la princesa del pop" y ella admite que la reina es Madonna. Tiene más de veinte años de carrera, una cantidad increíble de hits y una larga vida vivida, lo que incluye un cáncer de mama que, dice, le sirvió para tomarse las cosas de otro modo. El sábado próximo cantará por primera vez en la Argentina, aunque ya estuvo en el país y aprendió a bailar tango.

Hubo un tiempo en el que Kylie Minogue era una chica de barrio. Tiempos en los que aseguraba que a pesar de haber llegado al tope del ranking británico con una versión de Locomotion, un hit de comienzos de los '60, la relación con sus amigas, con su familia, con el mundo, no iba a cambiar.

Sin embargo, cuando aún creía en eso que decía, la adolescente que había cautivado con su papel en la telenovela Neighbours (Vecinos) ya se había mudado de Melbourne a Londres. Y comenzaba un viaje musical que continúa, 20 años después, con más de 60 millones de discos vendidos, varios temas que ya son clásicos, unos cuantos romances, con escándalos incluidos, a cuesta, y un cáncer de mama archivado en su memoria. Y en su cuerpo.

Pocos días antes de llegar a Buenos Aires, donde el sábado cantará por primera vez, Minogue admite que algunas cosas ya no son iguales, "Los tiempos de mi trabajo no son los normales para la gente. Y además, todos cambiamos, crecemos". Aún así, la ex chica de barrio asegura que mantienen varias de sus amistades de la época de colegio. "Suelo ver a mis amigos cuando viajo a Australia, varias veces al año. Pero, además, existe una conexión espiritual, con ellos allí, apoyando lo que yo hago, y yo de este lado, dispuesta a dar una mano cuando lo necesitan".

Como cuando, en 2005, en medio de su Greatest Hits Tour, le diagnosticaron un cáncer de mama que la tuvo a mal traer durante algo más de un año. Atrás quedaban nueve álbumes, y su momento de mayor explosión como artista, que se había disparado con el lanzamiento de Fever, en 2001, ya había sido ratificado con la edición de Body Language, tres años más tarde. Y Australia volvía a ser su hogar hasta que, en junio de 2006, volvió a cantar en una discoteca londinense, poco antes de llenar dos veces el estadio Wembley.

¿Cómo fue volver a los escenarios después de tu enfermedad?

Fue muy emocionante. Es difícil describir la sensación de cantar sabiendo que toda esa gente estuvo esperando durante un año y medio por ese momento. Memorable.
Con sólo 1,52 metro de altura, Minogue se las arregló para convertir a su cuerpo en un argumento esencial de su éxito. Y asegura que haberse recuperado le permitió aceptarse tal como es. "Cualquier mujer que haya pasado por esta situación te diría que después de atravesarla tiene una visión muy distinta de su cuerpo. Y yo debo aceptar el mío, agradecer la salud que tengo y tratar de sentirme cómoda con él. De hecho, pensaba que jamás volvería a hacer una campaña publicitaria en bikini, dado que mi cuerpo había sido tan traumatizado, y me equivoqué".

¿Te sigue molestando que a veces piensen que mostrás tu cuerpo porque tu música no es tan buena?

No. Si no pudiera usar mi cuerpo, no podría usar mi cabeza. El combo viene completo. No podría haber triunfado sólo con un buen cuerpo.

¿Y haber triunfado, haber grabado canciones tan exitosas como "Can't You Get Out of My Head", es una presión a la hora de hacer algo nuevo?

Sí, claro. La barrera a saltar es cada vez más alta. De todos modos, sobre todo después de volver a trabajar, me siento más segura de lo que hago. me di cuenta de que no tengo dudas de que esto es lo que quiero hacer y de que estoy aquí para hacerlo. Y entendí que para lograr algo hay que probar, intentar, insistir. Que hay que tener confianza en lo que uno hace. Y en eso, ahora, mi vida personal y mi vida artística es una unidad. Son dos facetas. Pero soy la misma persona. Referente del mundo de la música pop de las últimas dos décadas, Kylie Minogue sobrevivió a varios nombres que venían por su trono, y comparte su lugar con algunas pocas elegidas.

Durante mucho tiempo se te señaló como la princesa del pop. ¿Creés que alguna vez llegarás a ser la reina?

Ojalá, pero, ¿quién sabe? Estoy feliz con el titulo que tengo. Por ahora, sigue reinando Madonna. Y hay varias chicas más en la corte, como Rihanna y Britney, que no dejan de asombrar y trabajan duro por estar allí.

¿Solés escuchar lo que hacen?

No mucho. Escucho lo que circula en la radio. Algunas canciones de Rihanna, que es increíble. pero no voy a sus álbumes a buscar lo que necesito para mi música. Prefiero mirar más a la paleta de colores que hay en ellos, como en lo que hacen las Ting Tings, los Kaiser Chiefs, o Ladyhawke, una banda neozelandesa que me encanta.

Para Minogue, 2008 fue el año de presentación de X, su primer CD en cuatro años. Y también fue tiempo de premios y reconocimientos. Por cuestiones musicales como por su imagen, su trabajo por del cuidado de los animales y su mal gusto para vestirse.

¿Les das mucha importancia a los premios, a esta altura de tu carrera?

Sí y no. es lindo recibir un reconocimiento, sobre todo si proviene del lugar al que pertenecés, porque te recuerda tu origen. A mí nadie me regaló nada y pagué mi precio por haber llegado adonde llegué. Si estos premios hubieran llegado antes, no sé cómo los hubiera recibido. Pero después de tantas experiencias vividas, me resulta agradable mirar hacia atrás, ver la vida que viví, y sentir que hay tanto por hacer.

Entre otras cosas, viajar a Buenos Aires, donde ya estuvo, hace un año y medio, y hasta tomó clases de tango. "Es una ciudad fascinante, con una historia extremadamente rica, a la que tengo muchas ganas de volver", dice.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Madonna y Guy Ritchie estuvieron año y medio sin sexo


Madonna. Mito erótico, ambición rubia, reina de los gays, polisexual lasciva que cantó canciones tan guarras como Justify my love, Erotica o Bad Girl… y ahora nos enteramos que tuvo a su marido a dos velas durante 18 meses, nada menos.

La causa, según ha revelado un amigo de Guy Ritchie al periódico británico News of the world, es que la diva está tan obsesionada con mantenerse en forma que se pasaba todo el día en el gimnasio y llegaba a casa rota, somnolienta y sin el cuerpo para tonterías. O, al menos, eso es lo que ella decía.

Al parecer, Madonna seguía a rajatabla un estricto entrenamiento, tirándose alrededor de cuatro horas diarias en el gimnasio y haciendo oídos sordos a las súplicas de Guy Ritchie, que le pedía que pasara más tiempo juntos. Además, según contó Guy a un grupo de colegas (uno de los cuales se fue de la lengua), cuando por fin se metía en la cama y accedía a dejarse penetrar, aquello era como “aparearse con una masa de tendones, ya que todas sus formas suaves y femeninas se han convertido en músculos”.

El amigo de Guy, además, reveló al tabloide que “Guy estaba harto de que Madonna se tirara todo el día trabajando y de que siempre estuviera demasiado cansada para hacer el amor. Cuando se cansaba de esperarla se bajaba al pub a tomar algo con sus amigos”. En los últimos tiempos, Maddie y Ritchie tenían constantes broncas sobre sus respectivas ausencias, pero también sobre religión (él nunca entendió la obsesión de Madonna con la Cábala), sobre la educación de sus hijos o sobre la alimentación, ya que la cantante seguía una dieta macrobiótica y el director de cine prefería ponerse ciego a fritanga y a comistrajos.

Madonna no pierde el tiempo

Por otro lado, Ritchie les contó a sus amigotes que ya se ha aceptado el hecho de que su (todavía) mujer esté saliendo con la estrella de béisbol Alex “A Rod” Rodríguez . Lo que no acepta es que ande detrás de él y le ponga detectives para vigilar todos sus movimientos: "Esto es un divorcio, no la guerra fría y Madonna es como la KGB, una fanática del control", dijo un correveidile de Guy al diario The Sun

Madonna, que tampoco se calla, no sólo filtra a los diarios cualquier movimiento de su marido (siempre a través de terceras personas) sino que le ha contado a sus amigas que está loca por la estrella de los Yanquees de Nueva York. Según le reveló un amigo de la cantante al diario Daily Mail, “físicamente, Madonna considera a Alex como un grandioso espécimen y dice que, si tuviera otro hijo, él sería el padre”. Por lo pronto, el jugador de béisbol ha alquilado un apartamento a un par de manzanas del de Madonna, para poder verla a escondidas mientras dura el divorcio.

De hecho, se especula con la posibilidad de que Madonna no estuviera realmente en el gimnasio, como ella decía, sino copulando con su amante. Esta sería una buena explicación para la total abstinencia a la que sometió a Guy Ritchie durante tanto tiempo. Tal y como cuenta el deslenguado amigo de la pareja, “en los últimos meses Madonna ha estado telefoneando y quedando continuamente con Alex, por eso tenía muy poco tiempo para estar con Guy e incluso dormían muchas veces en camas separadas, hasta el punto de que, más que marido y mujer, parecían hermanos”.

Shirley Manson: la boquita más sucia del pop

Recopilamos las frases más guarras de la atractiva y deslenguada cantante de Garbage


Aunque lleva una eternidad sin sacar disco, Shirley Manson (Edimburgo, 1966) ha vuelto a la actualidad por su papel en la serie Terminator: The Sarah Connor Chronicles, donde interpreta a Catherine Weaver, un robot asesino T-1000 que se hace pasar por ejecutiva de compañía tecnológica. Pero no estamos aquí para hablar de los pinitos catódicos de Shirley ni de su estancada carrera musical, sino para escucharla decir guarrerías.Como aperitivo, lo que ha soltado a propósito de su trabajo en la tele: “No será ningún problema para mí rodar escenas eróticas con traje metalizado: me encanta el sexo entre robots”.

Por culpa de su pinta de marciana cabezona y de su trastorno dismórfico corporal, Shirley pasó una infancia y una adolescencia dantescas, como una especie de Carrie sin superpoderes: en el colegio se reían de ella y le pegaban por ser demasiado pálida, delgada y feucha y, luego, ella llegaba a casa y se autolesionaba: odiaba el cuerpo que Dios le había dado. Hasta que, un día, la joven se miró al espejo, acarició su piel… y se dio cuenta de que era suave y hermosa. Poco después, tendría su primer amante. Así, el patito feo se convirtió en cisne, aunque nunca ha llegado a superar del todo sus complejos: “Me siento igual que cuando iba al colegio. Las inseguridades no desaparecen sólo porque alguien te llame sex symbol”, declaró recientemente.

El resto es historieta del pop: la chica arrasó al frente de los grupos Angelfish y Garbage y se convirtió en sex symbol freak deseada por miles de fans gracias a una curiosa técnica: enseñar lo menos posible: "Creo que me llaman "bomba sexual" y "mito erótico" porque nunca me he desnudado. No soy una chica sexy, ni soy guapa, ni soy una gatita caliente, como han dicho por ahí. Tampoco ligo demasiado. Si me han llamado "sex symbol" a mí, y no a otras chicas que se lo merecen más, es sólo porque no enseño demasiado mi cuerpo y, ya sabes, la gente es muy curiosa"

Aunque se divorció de su marido, la vida sexual de Shirley siempre ha sido agitada y su lengua, sin pelos y aún resentida por su pasado, se pone a soltar obscenidades a la menor ocasión. Veamos algunas de las mejores, que demuestran que el instrumento que mejor domina Shirley es, sin duda, la sinhueso y su obra cumbre, sus entrevistas:

PAQUETES. “Me chifla bajar los pantalones de un chico y ver que no lleva ropa interior pero, si lleva algo debajo, prefiero que sean boxers, porque los gayumbos me recuerdan a mi padre y normalmente no quieres acordarte de tu padre cuando vas a follar”.

LA IMPORTANCIA DEL TAMAÑO. “Ni quiero un pene diminuto ni quiero un pene enorme. Quiero el tamaño justo, que me llene y me haga sentir bien. Si es demasiado grande es un rollo, porque te puede hacer daño, tardas una eternidad en ponerlo duro y te cuesta mucho trabajo mantenerlo así. Y si es pequeño, no sientes nada y yo quiero un trozo de carne que me haga vibrar”.

EL PENE DE BRAD PITT. “Una amiga me mandó una fotografía digital del pene de Brad Pitt que encontró en Internet. La verdad es que era impresionante”.

TETAS. "Cualquiera de mis compañeros de Garbage tiene más tetas que yo. Comprarme un sujetador es toda una odisea. Muchas veces los chicos me dicen que les enseñe las tetas y yo les pregunto lo mismo que Juliette Lewis en Asesinos natos: ¿"Estás ligando conmigo?". Ellos creen que les sigo el rollo y lo que me gustaría es sacar una pistola y cargármelos".

VELLO PÚBICO. "Me encanta mi guitarra naranja porque es del mismo color que mi coño. Me gusta tenerlo así, aunque me llevó tiempo aceptarlo: creo que todos los pelirrojos nos horrorizamos al ver que tenemos un vello púbico distinto al de los demás. Pero cuando un amante me desnudó por primera vez y me dijo lo mucho que le gustaba mi entrepierna, me alegré de tener esto, y no un enorme felpudo negro".

VAGINA. "He podido comprobar que los chicos que estudiaron en colegios privados prefieren palabras suaves, como "conejito" pero, gracias a Dios, aún puedes encontrar hombres que son capaces de decir "vagina".

FLUÍDOS CORPORALES. “Para practicar sexo no hace falta estar limpio. Odio a los hombres que tienen miedo de la orina, la mierda y la sangre menstrual. Paso de los chicos que quieren verte todo el tiempo impecable y maquillada, incluso cuando te acabas de levantar, y también paso de los que me dicen que me pongan ligueros y medias: a mí me gusta estar completamente desnuda en la cama. ¿Quién quiere otro chico al que le da asco besarte después de que hayas vomitado? Yo necesito un hombre que ame a la bestia que hay en mí y me deje mear en su ombligo”.

LA REGLA. “A veces tengo que hablar mal y pronto de mi flujo menstrual, porque los hombres no acaban de entender que estás de mala leche porque tienes las bragas llenas de sangre”.

ESCARCEOS LÉSBICOS. “Más de una vez he besado a chicas, nos hemos sobado y nos hemos frotado. Creo que es más fácil para dos mujeres montárselo, sólo hay que dejarse llevar”.

SEXO EN LUGARES PÚBLICOS. "El sexo espontáneo en lugares públicos es muy divertido. Yo he guarreado en coches, edificios abandonados y baños ajenos. También me encanta montármelo en trenes; creo que son muy sexys. Pero nunca lo haría en un avión, porque lo asocio a la muerte y se me corta el rollo. Si Brad Pitt me entrara en un avión, con todo el dolor de mi alma tendría que decirle que no".

MASTURBACIÓN. "Si me llevara consoladores de gira, alguien los vería, se correría la voz y pronto todos sabrían lo que hago por las noches. Así que uso mi mano: es más barata y nunca se queda sin pilas".

CUNNILINGUS. "Una vez salí con un chico que se negaba a hacerme el cunnilingus. Es obvio que no era un hombre de verdad, porque a un hombre de verdad le gusta comerte entera. Así que baja, ocúpate de mi vagina o, si no, lárgate".
Fuente: ADN